Nosotras

Romano Cal nace de una historia compartida. Nos conocimos en la facultad, donde desde el inicio trabajamos juntas y elegimos hacer equipo. Aun cuando cada una tenía el deseo personal de tener su propio estudio, fue el trabajo en conjunto el que marcó el camino.

Luego de varios años de experiencia en distintos estudios, en 2011 llegó nuestro primer proyecto: la remodelación de una cocina y un baño para una amiga. Un año después, tomamos una decisión clave: renunciar a nuestros trabajos y empezar a construir nuestro propio estudio. Así nació Romano Cal.

Con el tiempo cambiaron muchas cosas: la escala de las obras, la estructura del estudio y también nuestras vidas personales. Lo que se mantuvo intacto fue la forma de trabajar: la confianza mutua, el compromiso con cada proyecto y las ganas constantes de crecer sin perder cercanía.

Sentimos que Romano Cal se consolidó como marca cuando comenzaron a recomendarnos, cuando colegas y clientes pensaban en nosotras para determinados proyectos y cuando entendimos que nuestra manera de trabajar era, en sí misma, un valor diferencial.

Hoy desarrollamos proyectos de arquitectura e interiorismo con un foco claro: acompañar a cada cliente durante todo el proceso, desde la primera conversación hasta el final de la obra. Creemos en la atención personalizada, en la comunicación clara y en estar presentes en cada decisión.

Trabajamos con personas que confían en nuestra propuesta desde el inicio, que valoran el diseño, el trabajo bien hecho y el respeto por todos los que intervienen en una obra. Para nosotras, la empatía, la honestidad y la calidad humana no son negociables.

Romano Cal es, ante todo, un estudio cercano. Nos mueve el amor por lo que hacemos, el respeto por cada espacio y la satisfacción de ver cómo un proyecto mejora la forma de habitar de quienes lo viven.

¡Gracias por llegar hasta acá!

Podés ver nuestro video de presentación donde te explicamos nuestra forma de trabajo o coordinar un a reunión con nosotras.